|
Los injertos pre-rimales o de contorno alar (alar rim graft) son varillas o tablillas de cartílago colocadas en el borde alar, inferiormente al borde caudal del cartílago alar.
Indicaciones:
Los injertos pre-rimales están indicados tanto en rinoplastia primaria como secundaria.
Los utilizamos en el tratamiento y prevención de las alteraciones del contorno de la punta nasal. Fueron propuestos para el tratamiento de las deformidades alares, tanto primarias como secundarias, que pueden tener su origen en la malposición o hipoplasia congénita de los cartílagos laterales inferiores o bien, ser causadas por la pérdida de continuidad o excesivo debilitamiento de las crus lateralis en una cirugía previa. Es decir, la utilización de estos injertos tiene especial relevancia en la prevención de la retracción alar y de las alteraciones post-quirúrgicas en narices con alteraciones primarias del contorno alar, puesto que proporcionan soporte y dan consistencia al borde alar mediante la creación de una estructura de resistencia que se opone a las fuerzas de contracción cicatricial. Con ello estaremos evitando el descenso (rotación) del borde caudal de los cartílagos alares y la formación de una punta pinzada (en hoja de trébol o trilobulada), al tiempo que estamos asegurando el correcto funcionamiento de la válvula externa (previene el colapso de la misma).
Son de gran utilidad en el tratamiento de las puntas con el lóbulo pinzado causado por unas crus intermedias muy largas y, por tanto, por una falta de sustentación de la piel del triángulo blando. También los utilizamos como complemento de las suturas domales y de los injertos alares para compensar las modificaciones que estos procedimientos causan en las estructuras de sostén de la punta, favoreciendo su proyección, equilibrio y el funcionamiento de la válvula externa. Gracias a ellos podemos proporcionar triangularidad a la base de la nariz, restableciendo el trípode de Anderson y manteniendo la forma piramidal de la punta nasal, lo cual nos ayudará a proporcionar una apariencia natural al contorno de la punta nasal.
TÉCNICA QUIRÚRGICA
Utilizamos los injertos Pre-rimales, rimales o de contorno alar tanto en rinoplastias abiertas como cerradas. Este injerto consiste en una varilla de cartílago septal o auricular que se introduce, a modo de contrafuerte, en un bolsillo confeccionado en el borde del ala nasal. Con un bisturí de lámina 11 realizamos una incisión de apenas 5 milímetros en la zona pilosa del vestíbulo alar, a pocos milímetros del borde narinario, y mediante una tijera de iris roma creamos, lo más próximo a la mucosa, un bolsillo que se extiende hacia atrás, hasta el lóbulo alar y, anteriormente, hasta el triángulo blando. Introducimos por el túnel una varilla de cartílago (de unos 2mm por 12mm), primero por el posterior y, una vez alineado, se avanza hacia adelante para introducir el otro extremo en el túnel anterior, fijándolo con un punto de sutura reabsorbible (PDS 5/0). Es de suma importancia machacar este extremo anterior con una pinza de Adson Brown para evitar que se manifieste en la piel y provoque un decúbito.

Normalmente realizamos este procedimiento cuando es necesario, al final de la operación. Para ello podemos comprobar presionando la punta con el dedo o con la ayuda de una pinza la consistencia de las alas.
Pruebas para verificar su necesidad:
En la Rinoplastia Abierta aprovechamos la misma incisión pre-rimal y, además, nos permite comprobar la simetría de la posición de los injertos. En la Rinoplastia Cerrada colocamos los injertos a través de una incisión marginal (a 1mm del borde alar) y extendemos el bolsillo anteriormente hacia el triángulo blando, introduciendo el injerto primero en el bolsillo posterior y, mediante deslizamiento, recolocamos su borde machacado en el bolsillo anterior.
INJERTOS PRE-RIMALES EN RINOPLASTIA CERRADA
En la rinoplastia cerrada colocamos los injertos a través de una incisión marginal (a 1mm del borde alar) y extendemos el bolsillo anteriormente hacia el triángulo blando y, posteriormente, hacia la porción caudal del ala nasal. Introducimos el injerto primero en el bolsillo posterior y, mediante deslizamiento, recolocamos su borde machacado en el bolsillo anterior. 
|